Arte popular andino (Parte 3)

4. El arte popular y el folklore:

Hasta el momento hemos visto que el arte popular está vinculado a la cultura popular de un pueblo. Sin embargo, todas las manifestaciones de la cultura popular se consideran arte popular o solo alguna de ellas.  A continuación intentaremos esclarecer este problema.

Comencemos por referir que el folklore es “una rama de la Etnología. (…) que busca la mayor parte de los materiales que se necesitan para la aplicación del método inductivo y comparado en la Etnología”. (Dannemann, 1990, p79) de lo que se puede apreciar que el folklore es parte de la etnología como el arte popular. Sin embargo, se diferencia de la etnología porque su objeto de estudio se refieren únicamente a “una sola nación o a un grupo de naciones que tienen historia común, pero puede también limitarse hasta una sola provincia y aún a una sola clase de individuos” (Dannemann, 1990, p79), en cambio el objeto de estudio de la etnología está centrado en las manifestaciones culturales de los pueblos como colectividad, es decir, su visión de estas manifestaciones es más global que la del folklore.

Otra definición de folklore es la siguiente: “corresponde en la tradición alemana al “concepto que reúne aquellas manifestaciones y formas de la vida cotidiana que son ligadas la mayoría de las veces a una región de origen, (…). Estas incluyen junto a la música popular también costumbres, dichos, vestimentas, danzas características, técnicas manuales, etc.” (García, 2014, p177). De lo que podemos observar que su alcance es mayor al del arte popular, pues según Francisco Stastny el folklore abarcaría: folklore oral, literario y plástico, siendo este último el que se encuentre incluido dentro del arte popular.

Así podemos definir al arte popular como “(…) no (…) intelectualizado. Las formas, texturas y recursos del arte popular no son consecuencia de teorías y debates -al menos en el sentido que en la cultura elitista se da a estos términos- sino de otro tipo de motivaciones que apelan a valores y sentimientos diferentes. En el ámbito del arte popular no existen los críticos ni los teóricos del arte ni, esta forma de expresión humana es captada vivencialmente sin que sea necesario recurrir a análisis racionales para explicar si tiene o no valor o si cumple o no con los cánones vigentes. No existen las denominadas escuelas ni los “ismos” que se justifican en cuanto parten de puntos de vista diferentes sobre lo que es o debe ser el arte, o de cómo se llevan a cabo los aspectos formales.” (Malo, 2006, p86).

5. El arte popular peruano

De lo visto hasta ahora, considerando que el arte popular es practicado al margen de los cánones del arte culto, podemos definir al arte popular peruano como “todo lo que no pertenece a las artes oficiales de la Iglesia y de las élites políticas y sociales de los grandes centros urbanos donde está asentado el poder político, (y) proviene de estratos populares (…)”. (Stastny, 1981, p12-14).

Esta definición, de acuerdo a lo señalado por el autor indica que para que la producción artística sea considerada como arte popular debe ser producida por los sectores populares y no pertenecer a la élite dominante del periodo en que se elaboró dicha objeto artístico.

Aquí se marca una diferencia respecto al arte popular de otros periodos, pues los objetos utilizados por la élite social de un determinado periodo histórico no pueden ser considerados como arte popular porque dichos objetos formaron parte de un grupo representativo y elitista. En cambio, concluida la hegemonía de dicha élite o cuando pierden su posición social o económica, es recién ahí con la producción de dichos objetos artísticos que se considera a estos objetos como arte popular, puesto que están manteniendo una cultura tradicional pasada, pero modificada por los cambios en la cultura popular de dicho grupo.

Es así que los Keros producidos durante el incanato y durante una parte de la colonia hasta la revolución de Tupac Amaru II, no adquirieron la condición de arte popular peruano. Esto se debió a que fueron producidos para una élite incaica que conservó ciertos beneficios después de la conquista (curacas) y recién cuando estos pierden su representación política en el Virreinato (dejan de ser una élite minoritaria) es que los keros pasan a ser considerados arte popular, de tal manera que su decorado sufre cambios, pasando de utilizar motivos incaicos a motivos referente a los nuevos acontecimientos de la época.

6. Factores históricos que permitieron que surja el arte popular peruano

En el Perú, así como en América Latina, el arte popular no se origina hasta después de la llegada de los españoles, pero no es porque este no exista sin un arte oficial que lo margine sino porque con la conquista española, las élites prehispánicas perdieron esa condición y su cultura popular pasó a ser vilipendiada por los españoles, perdiendo su condición de élites.

Es así que todas las manifestaciones culturales anteriores a la colonia calificarían como arte prehispánico, pero en ningún momento como arte popular. Sin embargo, las relaciones establecidas entre la cultura dominante (europea) frente a la cultura dominada (americana) permite que se generen cambios culturales que con el tiempo se presentan en el sincretismo de las manifestaciones culturales de los peruanos.

Esto principalmente porque “La interrelación dominante-dominada, hegemónica-subalterna puede culminar en la asimilación total del conglomerado débil, es decir la desaparición de una cultura, pero con más frecuencia suele darse un proceso de mestizaje asimétrico con predominio de lo hegemónico-dominante. En el caso de América Latina es legítimo hablar de una cultura mestiza luego de quinientos años de coexistencia ibérica-indígena-africana.“ (Malo, 2006, p23).

7. Factores sociales que permitieron que surja el arte popular peruano

Hemos visto que el arte popular es una manifestación cultural de un pueblo determinado que ha mantenido sus tradiciones a través del tiempo pese a las influencias externas que hayan modificado la cultura que representan. Stastny en su libro Las Artes Populares del Perú señala que existen tres centros de producción de arte popular: costa norte, sierra central y sierra sur, pero para que se constituyan estos centros fueron necesarios que confluyan dos factores sociales:

  • La presencia de una nutrida población indígena dedicada a actividades agrícolas y sobre todo ganaderas, que está vinculada con sus actividades económicas, religiosas y legales.
  • La cercanía de un centro urbano importante con una larga y asentada tradición artística colonial, que le proporciona los procedimientos artísticos, el lenguaje formal y el mundo iconográfico del cristianismo hispano.
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